miércoles, 11 de septiembre de 2019
Quiero contar una experiencia curiosa que viví ayer. A veces suelo extenderme más de lo que debería para explicar lo que siento, así que, espero disculpen ese detalle de mi, mi intensión no es aburrir en lo absoluto, si lo hago, habré fallado como escritor. Pero, al igual que todo trabajo o actividad requiere su tiempo, la escritura es un trabajo de tiempo y de dedicación. Uno no se hace escritor de la noche a la mañana, tal vez no lo llegue a ser jamás, pero eso no es un freno para mi. Si soy buen o mal escritor, no esta en mi, dependo de los demás y de su opinión. Así que no es cuestión seguir hablando sobre aquello.
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